En los impredecibles entornos urbanos actuales, los agentes encargados de hacer cumplir la ley enfrentan desafíos complejos durante disturbios, protestas y disturbios a gran escala. Los agentes deben equilibrar la seguridad personal con la necesidad de eficacia táctica, lo que requiere no sólo habilidad y formación, sino también el equipo adecuado.